Unidad de alta especialización para la atención
de los accidentes cerebrovasculares (ACV), cuya exclusiva dedicación
a dicha patología permite una rápida evaluación y
comienzo del tratamiento, acciones fundamentales para evitar secuelas.
El ataque cerebral es una urgencia similar al infarto de miocardio. La
conducta diagnóstica y la toma de decisión terapéutica
consiguiente deben ser inmediatas, por la posibilidad de tratamientos
efectivos dentro de las primeras horas de instalado el ACV.
El ataque cerebral es una emergencia y cada
minuto cuenta. Los síntomas de alarma son:
1. Debilidad súbita en la cara, brazo o pierna de
un mismo lado del cuerpo.
2. Pérdida brusca de la visión en uno
o ambos ojos.
3. Pérdida brusca de la capacidad de hablar o entender,
o confusión mental súbita.
4. Dificultad para caminar de aparición súbita,
vértigo o trastornos del equilibrio
5. Dolor de cabeza de aparición brusca, de causa
desconocida.
Se debe establecer en la forma más
precisa posible la hora de comienzo de los síntomas, ya
que esta información resulta fundamental para establecer el tratamiento
más adecuado en función del estadío en que se encuentra
el paciente.